Tu cuerpo es tuyo para toda la vida.
Eres un ser infinitamente complejo que se mueve a través de la vida creándose a sí mismo. Ese ser refleja tus actitudes, tus emociones y la manera en la que ves el mundo. Tus posturas son tus hábitos expresados en la forma física.
Tu cuerpo equilibrado transmite la presión de su peso uniformemente a través de las superficies de las articulaciones y así la red muscular y miofascial lo sostiene sin esfuerzo. Esto se aprecia como elegancia en el movimiento.